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Rubén Martins: un cantante orgulloso, canalla y chulesco.

El artista gallego da el salto al pop con su segundo y esperado single “AMOR Y CUCHILLO”, canción con la que cierra heridas dejadas por un amor tóxico.



Rubén, felicidades. ¡Ya está afuera tu segundo sencillo! ¿Cómo ha cambiado tu vida desde aquél 'Tan ciego a 120'? ¡Muchas gracias! Todavía estoy en una nube de emociones. Desde mi primer single todo ha cambiado mucho. He cambiado de trabajo, de hogar y he dejado de tener pareja, pero la ilusión sigue siendo la misma.


(Lee también: Rubén Martins inicia) Tu debut fue el de una prometedora estrella de música urbana y ahora nos presentas algo más pop. ¿Piensas seguir explorando más géneros o sencillamente has dado con el que te sienta más cómodo? La verdad que en ambos registros y géneros me siento muy cómodo. La música pop siempre ha estado presente en mi vida, como lo hace la música urbana, el hip-hop y el R&B. Quería mostrar esta cara de mi, sin tener por qué anular la otra. Pienso seguir trabajando en ambos géneros, donde la unión se encuentre en ese punto “canalla” y “chulesco”.


¿Con quiénes has trabajado ésta vez? De nuevo, me he juntado con Jake Wheeled, con quién trabajé mi primer single y con quién me siento realmente cómodo. ¡Ya estamos planeando los siguientes movimientos! 'Amor y cuchillo' va sobre el amor tóxico. ¿Has sido víctima o partícipe de éste tipo de relaciones? Pienso que un discurso sólo es válido o creíble si la persona lo ha vivido. Sería una farsa hablar con tanta rabia sobre una relación tóxica si yo no conociera de lo que estoy hablando. ¿Y qué has aprendido de esa relación? ¡He aprendido la vida entera! (risas). Soy muy enamoradizo, pero de momento me mantengo con una barrera emocional grande que espero que perdure estable por un largo tiempo. Quiero cuidarme a mí, ocuparme de mis emociones y mis responsabilidades, y enfocar toda mi energía en mi proyecto artístico, mi familia y mis amigos.


El vídeo de 'Amor y cuchillo' tiene un doble valor: por una parte te muestra como un hombre valiente, capaz de mostrar su amor por otro hombre y su vulnerabilidad sin tapujos, algo que es maravilloso y súper importante para inspirar a otros jóvenes; y por otro lado, generas discusión sobre la violencia tan en boga en éstos días en nuestro país, en éste caso, dentro de una relación homosexual. Cuéntanos un poco de éste proceso creativo. El concepto del vídeo parte de éste punto en concreto, pero me encanta que a partir de aquí cada uno pueda sacar sus propias conclusiones. Al final, esa es la intención de una pieza artística. Hemos tratado de crear un storytelling donde el cuchillo simboliza el poder de cada uno en la propia relación. Durante la canción puedes ver como nos vamos intercalando la posesión del cuchillo, hasta que finalmente yo decido dejarlo caer, dando a entender que ha llegado el fin a esa relación.


¿No pensaste en algún momento "oh, mejor me muestro más neutro o ambivalente - en otras palabras, "me quedo en el clóset" - para tener más público"? Naaaaaaah. Ha sido una historia entre dos hombres, por lo que ni me he planteado en ningún momento otra forma de representarlo. Qué les jodan a los que no le guste, no están obligadxs a verlo. ¿Como joven y gay, cómo ves tu entorno (España) en éstos momentos? Esto nos da para otra entrevista (risas). Tú mismo escribiste y dirigiste el vídeo, un poco en plan "Lana del Rey". Eres súper polifacético. ¿Te gustaría seguir contando historias en otros formatos?, ¿dirigir tu propia película? Soy más Miley Cyrus, puestos a elegir (risas). La verdad que me gusta ir tocando todos los palos en donde me siento cómodo y donde me puedo retar a mi mismo. Pero, qué va, quiero enfocarme en crear música y un producto contundente.


Rubén, naciste en Baiona, Galicia, y ahora estás en Barcelona, una ciudad caracterizada por su franca apertura a la diversidad. ¿Cómo han influido éstos dos lugares en tu vida? Vengo de un lugar precioso donde todo se me quedaba pequeño. Soy una persona muy ambiciosa con sueños muy grandes, por eso decidí irme a una ciudad como Barcelona. Haber crecido en ambos entornos hace que me enriquezca como persona y esté abierto siempre a conocer nuevos horizontes. Soy un poco como Hannah Montana, de Tenesse a Los Angeles.


¡Sí que te ha influido Miley Cyrus! (risas). Al igual que ella, cuando un artista es muy joven y osado, es imposible desasociarlo de su familia. ¿Qué papel han jugado tus padres en el Rubén Martins al que vemos y escuchamos hoy cantar con tanta libertad? Mi familia me quiere mucho y entre todos hemos trabajado para llegar a este punto de la forma más respetuosa posible. Pero al final, yo sólo sé vivir lo que nace de mí, y de ahí mi libertad. ¿Y cómo es esa libertad en tu día a día?, ¿qué ta va motivando a crear la siguiente canción? Durante la semana trabajo en una agencia de publicidad donde estoy súper contento. Me dedico al diseño gráfico, por eso es tan guay para mi conceptualizar y diseñar todos mis artworks. En cuánto a mi música, siempre compongo al día siguiente de que me pase un buen dramón. Es lo que me inspira, que le voy a hacer (risas).


¿Y en qué punto estás ahora? ¿Planeas seguir lanzando más sencillos o enfocarte en un álbum? Por el momento, quiero disfrutar del lanzamiento de “AMOR Y CUCHILLO” , para el que tanta dedicación y esfuerzo he puesto. Estoy componiendo mucho material que iré lanzando como sencillos independientes. No valoro crear un trabajo al completo por el momento. Al menos, hasta tener un mayor porcentaje de público que me escuche… ¡En eso estamos!