• Liceo Magazine

¿Se puede hacer PINTUR(A) POLÍTICA en Caracas? Paul Amundarain regresa a su país con una nueva expo.

A partir de éste sábado 21 de Mayo, la Cerquone Gallery de la Urb. La Castellana expone el nuevo solo show del artista venezolano.



Paul Amundarain (Caracas, 1985) inició su carrera artística en Venezuela donde hizo estudios de arquitectura en la Universidad Central de Venezuela. En 2013, estableció su estudio en Miami, Florida, y desde entonces ha expuesto su trabajo en muestras individuales y colectivas en algunas de las galerías e instituciones más resaltantes de su país natal, en los Estados Unidos, España o México. Varias de sus obras forman parte de reconocidas colecciones de arte o han sido incorporadas a espacios arquitectónicos.


Ahora, Amundarain regresa a Venezuela con 'PINTUR(A) POLÍTICA', el primer solo show del año en la prestigiosa Cerquone Gallery de La Castellana. La muestra despliega un repertorio de formas que evocan la tradición moderna y traen al primer plano la relación entre el arte y su contexto. Entre las obras seleccionadas se encuentran pinturas de pequeño y gran formato en acrílico sobre tela, trabajos de la serie 'Barriers' en serigrafía y acero inoxidable, obras sobre papel y terciopelo, impresiones lenticulares y esculturas en hierro de la serie 'Multiple Realities', conjunto que se distingue por su audacia técnica y depurada elaboración.


La exposición de Paul Amundarain en Caracas no solo representa un nuevo esfuerzo en la proyección de su obra, sino una oportunidad inmejorable para repensar el papel de las formas y su vigencia en el contexto actual. Tras la sinuosa apariencia de estas piezas, hay una memoria latente que arrastra el inconsciente moderno, aún después de las drásticas mutaciones ideológicas e históricas sufridas por la nación.


A diferencia del carácter explícito de su trabajo anterior, saturado de alusiones a una realidad contrastante, en esta exposición hay un regodeo irónico en las formas puras, bajo las cuales yace el antiguo conflicto entre el "compromiso artístico” y el "arte por el arte". Resurge aquí un debate inconcluso, cuyo origen se remonta a décadas atrás, pero que recobra vigencia en el momento actual que vive el país.



Entre la pulcritud visual y el sincretismo técnico, estas obras nos recuerdan que en el arte todo tiene un significado, incluso aquello que se omite o permanece indefinido. Esa condición ambivalente define una relación pendular entre el arte y la historia, con momentos de adhesión programática y periodos de abstinencia deliberada.