• Ignacio Tejedor

Jacobo Labella: Los Hombres y Los Objetos

La obra del artista malagueño podrá apreciarse en el Umbral de Primavera durante todo el mes de Abril. Labella estará presente en la inauguración el sábado 3 de abril, de 12:00 a 15:00 hrs.


“… y estaba tan voluntariamente trastornado por la naturaleza que mis relaciones con los hombres empezaban a ser las que suelen tener los hombres con las cosas.”

Jean Genet, Diario de un ladrón.

Vale, aceptemos por ahora que los cuerpos otros sean objetos durante un tiempo prudente. Jacobo Labella, como su propio nombre indica nos propone en esta exposición la belleza de los hombres (como) objetos. Y está todo bien.


Cuando nos percatamos de que los objetos son perezosos, solo hay que atenderlos para desperezarlos; después descifras sus cualidades y empiezan a desplegar sus propiedades, algo que da bastante morbo. Todas, todes, todos somos objetos con cualidades escondidas hasta que nos miran con cuidado. Aunque lo cierto es que no todas sabemos hacerlo en el momento adecuado y así van quedando en la ignorancia de las cosas olvidadas.


Revisando mi entorno, por un lado encuentro objetos ansiosos, como el botón de enviar o la cámara delantera de tu móvil, que esperando a ser utilizados desencadenan incertidumbres irremediables. Jacobo, imagino que tú también has debido pensar algo parecido pero con imágenes: una pajarita de papel trasladando tres cerillas encendidas. Y si el arte sirve para algo, es por su capacidad para hacernos sentir desde los ojos lo que sucederá eternamente después de que las cerillas, cerca ya de esos hilos, transporten sus cualidades incandescentes a la pajarita convertida finalmente en una Ave Fénix. ¿Quién no se ha sentido un poco así, arrepentida de enviar un mensaje -verbal, textual, corporal, gestual- que no debiera?


Por otro, los objetos sensuales, esos que belleza y funcionalidad se combinan perdiendo ambas características para llegar a producir una bomba de vacío; algo así como un cristalino bloque de hielo que sostiene precariamente la belleza clásica de un busto ¿griego?


Por último pongamos sobre la mesa los objetos sobrestimulados cuya pasión desmedida está abocada a su rápida extinción. De esto solo se me ocurren los que están vinculados con el sabor, como las bebidas carbonatadas que enseguida pierden el gas, los dulces edulcorados que te dejan sediento o los cítricos artificiales que acaban anestesiando la lengua. O será tal vez un equilibro efímero sobre un montón de polvo blanco que hará tambalear la serenidad de un tierno caballito de porcelana.


Pero entre tanto objeto, no nos olvidemos de los hombres, esos que recelosos de ser objetos se esfuerzan por presentarse y representarse en nuestra memoria. Y qué mejor medio que la pintura, técnica histórica que antes de los selfies, las polaroid, los videos vhs, las fotos analógicas, los grabados… sirvió para perpetuar las imágenes de nuestros recuerdos, ilusiones o invenciones para contribuir a la construcción de la vida.

Dibujo y pintura convergen en esta exposición para recalcar la importancia de las relaciones como operaciones significativas entre objetos, entre humanos o entre objetos humanos como temía Jean Genet.



Jacobo Labella (1984, Málaga), de formación autodidacta, combina trabajos de diferentes técnicas, entre el dibujo, la ilustración y la pintura. Sus retratados son Efebos en las constantes búsquedas: verdad, felicidad, el yo profundo… personajes que se tambalean en experiencias en transición, entre la niñez y la adolescencia, entre la adolescencia y la madurez, donde se mezclan las decepciones, la culpa, el miedo… Hombres que siguen jugando y llorando como niños, niños que dirigen sus propias vidas y han de tomar decisiones. El hombre afectivo que, una vez se ha desnudado los distintos estereotipos de los diferentes tipos de masculinidad, se encuentra intentando buscar un sitio en toda esta explosión sentimental y sexual que le rodea. Demasiado sentimental para la revolución sexual, demasiado sexual para la aburrida madurez, demasiado consciente para tomar el camino fácil del hedonismo gratuito e insensible. Una obra que se mueve entre dualidades: el romanticismo underground y el erotismo más refinado.


Ha participado en diferentes exposiciones colectivas como la Feria Internacional de arte contemporáneo de Barcelona, SWAB o individuales en el Centro Cultural Provincial de Málaga.


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